Qué hacer en Mar del Plata todo el año (no solo en verano)

Playas para cada gusto, la colonia de lobos marinos del puerto, una porción de churros en La Perla y los bosques de Peralta Ramos. También en temporada baja: teatro, mariscos y la mejor relación precio-calidad. Te contamos qué no perderte.

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Hay una creencia instalada de que Mar del Plata se visita solo en enero. Es media verdad: en temporada alta hay una energía única, peatonales colmadas, teatro de revista, parrillas hasta las 2 de la mañana y olor a protector solar en cada esquina. Pero la ciudad tiene 600.000 habitantes y vive todo el año. En temporada baja se vuelve otra cosa: más calma, mejores precios y la posibilidad de comer pescado fresco sin esperar dos horas mesa.

La ruta en micro a Mar del Plata desde Buenos Aires es corta y muy servida: 5 horas largas por la Ruta 2, con frecuencias cada media hora en temporada y excelentes opciones cama. Llegás directo a la terminal nueva, a 15 minutos del centro.

Las playas: cuál elegir según qué busques

Mar del Plata tiene más de 17 km de costa y cada playa es un mundo distinto:

  • La Perla: cerca del centro, familiar, con la rambla a mano y los churros más famosos de la ciudad sobre la Costanera.
  • Playa Bristol: la postal del Casino y el Hotel Provincial, ideal para una caminata al atardecer.
  • Varese: chica, protegida por Cabo Corrientes, con agua más calma. Es de las más buscadas por familias.
  • Playa Grande: la "fashion", con balnearios premium y la zona del Torreón del Monje. Más cara, más cuidada.
  • Punta Mogotes: alejada y enorme, ideal si querés más espacio o vas con chicos. Tiene una rambla con kioscos y baños.
  • Zona Sur (Waikiki, Honu Beach): para surf y para los más jóvenes; vas en bondi 221 o auto.

El Puerto: lobos marinos y mariscos

El Puerto de Mar del Plata es una visita obligada en cualquier época. La Reserva de Lobos Marinos, al final de la escollera, tiene una colonia permanente de unos 800 ejemplares macho que se pueden ver de cerca (atentos al olor: es intenso). Al lado están amarrados los barcos amarillos, esos pesqueros típicos que aparecen en todas las postales.

Para comer, el complejo del puerto y la zona del Centro Comercial Puerto tiene una decena de restaurantes especializados en pescado y mariscos. Buscá rabas frescas, cazuela de mariscos, lenguado o el clásico chinchulín de mar. Lugares como Trattoria del Puerto, Lo de Hugo o Astilleros del Puerto son referentes.

Temporada baja: el secreto mejor guardado

De abril a noviembre Mar del Plata se transforma. Los hoteles bajan un 40 o 50% sus tarifas, los restaurantes no necesitan reserva, y la ciudad muestra su costado cultural. La cartelera de teatro sigue activa todo el año, especialmente en mayo y junio cuando se hace el Festival de Cine (uno de los más importantes de Latinoamérica).

El invierno marplatense es ventoso y húmedo, sí, pero caminar por la rambla con un café o comer pescado en un día gris tiene algo. Y si pegás un fin de semana de sol entre semana, tenés la playa casi vacía.

Qué hacer además de la playa

Algunas paradas que suelen quedar fuera del radar y valen mucho:

  • Aquarium: con shows de delfines y lobos, pinguinera y un parque acuático. Caro pero bien para ir con chicos. Está sobre la Ruta 11 saliendo hacia el sur.
  • Villa Victoria Ocampo: la casa de madera prefabricada donde vivió la escritora, en plena zona residencial. Visita corta pero linda.
  • Torre Tanque: vista panorámica gratuita desde el barrio Stella Maris.
  • Bosques de Peralta Ramos: ideal para caminar, andar en bici o tomar algo en alguno de los cafés escondidos entre los pinos.
  • Sierra de los Padres: a 20 km de la ciudad, una sierra chica con cervecerías, restaurantes de campo y la posibilidad de pescar truchas en la laguna.

Comer bien sin morir en el intento

Lo obvio: rabas, mariscos y churros. Lo menos obvio:

  • Manolo: los churros con chocolate en la sucursal de la Costanera son institución desde 1966.
  • Boston: confitería tradicional sobre Güemes, ideal para desayunos o meriendas.
  • Sarasanegro, Lo de Tata y otras propuestas de autor en la zona de Güemes y Alem.
  • Las parrillas de Constitución al norte, con buena relación precio-calidad y achuras de primera.

Un consejo: en temporada alta reservá todo. Restaurantes de puerto, excursiones, hasta la sombrilla en el balneario. En temporada baja podés improvisar y casi todo va a estar bien.

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