Qué ver en Salta: la quebrada, Cafayate y el Tren a las Nubes

Salta capital con su catedral y el cerro San Bernardo, la ruta del vino en Cafayate, los Valles Calchaquíes y el imponente Tren a las Nubes. Una guía de 4 a 5 días con consejos para la altura y la mejor comida regional del norte.

Buscá pasajes para este viaje

Compará empresas, horarios y precios antes de reservar.

Elegí una terminal

No encontramos terminales para “”.

Elegí una terminal

No encontramos terminales para “”.

Salta no se entiende en dos días. La provincia es enorme, las distancias engañan y cada valle tiene su clima, su altura y su paisaje. Si vas, andá con al menos 4 o 5 días y sumale los que puedas, especialmente si querés cruzar a Jujuy (cosa que conviene hacer: la Quebrada de Humahuaca y el Hornocal están a tiro). La buena noticia es que es de los destinos donde cada hora invertida rinde el doble en imágenes y comida.

La ruta en micro a Salta desde Buenos Aires es larga (entre 20 y 22 horas) pero hay servicios cama bien armados y el paisaje del último tramo, entrando por Tucumán y subiendo hacia el norte, te despierta solo. Desde Córdoba o Mendoza también hay buenas conexiones.

Salta capital: una ciudad para caminar

La ciudad está perfectamente conservada y se recorre a pie. La Plaza 9 de Julio es el centro de todo, rodeada por la Catedral Basílica (de un rosa intenso muy fotografiable), el Cabildo histórico y el MAAM, el Museo de Arqueología de Alta Montaña.

El MAAM merece una mención aparte: ahí se exhiben (en rotación, una por vez) las tres momias de Llullaillaco, niños incas que fueron ofrendados en lo alto del volcán hace más de 500 años y se conservaron por el frío seco. Es una visita corta, ética en su planteo y conmovedora.

Para vista panorámica, subí al Cerro San Bernardo en teleférico (sale de Parque San Martín) o por las 1.070 escaleras si tenés piernas. Desde arriba se ve todo el valle de Lerma.

Cafayate y la Quebrada de las Conchas

A 3 horas al sur por la Ruta 68 está Cafayate, capital del Torrontés, una de las uvas más típicamente argentinas. El camino mismo es parte del atractivo: la Quebrada de las Conchas tiene formaciones rocosas con nombre propio como el Anfiteatro, la Garganta del Diablo, el Sapo, los Castillos. Llevá tiempo: vas a parar 8 o 10 veces.

En Cafayate las bodegas son más chicas y familiares que en Mendoza. Bodega El Esteco, El Porvenir, Domingo Hermanos y Piattelli son visitas seguras. No te vayas sin probar el helado de vino en la plaza (los hay de Torrontés y de Cabernet, bien hechos).

Cachi y la Cuesta del Obispo

Otro día completo se va, fácil, en la Ruta 33 rumbo a Cachi. El camino sube por la Cuesta del Obispo hasta el Valle Encantado y la Recta de Tin Tin, esa línea perfecta de 18 km en medio del Parque Nacional Los Cardones. Cachi es un pueblo blanco a 2.300 msnm con una iglesia con techo de cardón y un cementerio con vista al Nevado del mismo nombre (6.380 m).

Si tenés un día más, seguí hasta Molinos y Seclantás por los Valles Calchaquíes, donde se tejen los ponchos rojos salteños.

Quebrada de Humahuaca y Hornocal (Jujuy, pero te lo decimos igual)

Estás a un paso de Jujuy y sería un error no cruzar. Purmamarca (a 3 horas de Salta) con su Cerro de los Siete Colores y el Paseo de los Colorados, Tilcara con el Pucará y la Garganta del Diablo, y sobre todo el Hornocal, el cerro de 14 colores arriba de Humahuaca a 4.350 metros, son tres postales que vale el desvío.

Importante: en el Hornocal vas a sentir la altura. Subí despacio, hidratado, y no comas pesado antes.

Tren a las Nubes: ¿vale la pena?

El Tren a las Nubes sale de San Antonio de los Cobres (no de Salta capital, atención) y cruza el viaducto La Polvorilla a 4.220 metros de altura. Es una experiencia única, pero hay que saber:

  • El precio es alto (en 2026 ronda entre los 180 y 250 mil pesos por persona según temporada y promo).
  • El día completo se va: salida temprano desde Salta en bus, almuerzo en San Antonio, tren al viaducto, vuelta.
  • Solo funciona ciertos días de la semana y hay que reservar con anticipación.

Si lo tuyo es ferroviario o paisajístico, vale. Si tu presupuesto está justo, la Ruta 51 en auto hasta La Polvorilla te da vistas parecidas por mucho menos.

Comer en Salta y sobrevivir a la altura

La cocina salteña es de las más caracterizadas del país. Imperdibles:

  • Empanadas salteñas: jugosas, con papa cortada a cuchillo y carne picada a cuchillo también. Las de Doña Salta o El Patio de la Empanada son referencia.
  • Humita en chala y tamales: comida de altura, contundente.
  • Locro, especialmente en el invierno.
  • Cabrito al horno en la zona de Cafayate.

Para la altura: mate de coca en abundancia, hidratación constante, evitar alcohol el primer día arriba de 3.000 metros, comer liviano. Si subís al Hornocal o pasás por la Puna, llevá protector solar de factor alto, anteojos de sol y una campera de abrigo aunque al mediodía haga 25 grados.

La mejor época: abril a noviembre, con días soleados, noches frías y poco riesgo de lluvia. Enero y febrero son temporada de monzón en los valles y algunas rutas se complican.

Compará y reservá tu pasaje en Punto Pasajes y empezá a planificar los días con un mapa en la mano.